Como disfrutar del verano siendo el más pobre de tus amigos

Compaginar los planes de verano y la entrada a la edad adulta una tarea complicada que nos puede hasta quitar las ganas de volver a encontrarnos con nuestros amigos.

6 agosto 2026 ·
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Foto vía Uns

El verano y las vacaciones traen de la mano muchos planes, tantos que a veces, se acumulan y tienes que empezar a decidir que te apetece más y que menos. Tu presupuesto tiene un límite y la lista de posibles planes y actividades prometedoras parece que no tiene fin. Pero llegan los reencuentros y te topas con que tus amigos tienen dinero y tú estás pobre como una rata, o al revés, tu tienes ganas de gastarte el dinero que has ganado durante el año y de repente tus amigos no tienen ni para una caña. Hay que hacer planes y hay que elegir dónde.

Y es que, para cualquier persona que pertenezca a la generación Z, es bien sabido que cuando estamos cruzando a la edad adulta las vidas, y por lo tanto, el fondo de nuestra cartera, son muy dispares. Algunos tienen vidas de estudiantes donde el dinero escasea, otros compaginan estudios y algún trabajillo a media jornada que les pueda permitir ir tirando, también los que ya están asentados y su vida tiene una solvencia sólida.

Con todo este tipo de contextos económicos es muy fácil que te veas envuelto en que, cuando por fin os reencontráis todo el grupo de amigos que tantas ganas teníais de veros parece que de repente hay un abismo para decidir que plan hacer. No todo el mundo tiene el mismo dinero para poder disfrutar de las mismas cosas y, claro, empiezan los conflictos.

Reúnete con tus amigos sea dónde sea

Que si uno quiere darse un lujo porque se lo ha ganado, que si otro no tiene dinero y prefiere ir a un banco a comer pipas, que si ya tenemos una edad... En todo este huracán de opciones es fácil que de una u otra forma te veas afectado por la disparidad de opiniones y de estados vitales de ti y de tus amigos.

En esta situación, es normal que la crispación empiece a aflorar más pronto que tarde, sientes que tus amigos y tú no estas en el mismo punto y que igual a quién le apetece comer un restaurante de una estrella Michelin le toca quedarse mirando las estrellas. Y es que, igual ese es el planteamiento que hay que seguir como grupo, llegar a un lugar común en el que todo el mundo se sienta de una u otra forma cómodo, que quizás dando un poco el brazo a torcer te sorprendas.

No pierdas el norte, a veces en el proceso de hacernos mayores se nos olvida que lo que hagas debería ser cosa secundaria. Reúnete con tus amigos sea dónde sea y ve viendo que hacer, disfruta de las conversaciones que siempre solíais tener y divertíos sin pensar tanto en lo que os rodea, tampoco es tan importante dónde acabéis sentados.

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