El nuevo Ep de Xenia, “Dollhouse”, se presenta como uno de los lanzamientos más personales de la artista hasta la fecha. Lejos de buscar fórmulas externas, el proyecto nace desde la introspección. La idea de la casa de muñecas funciona como metáfora central. Un espacio aparentemente pequeño que encierra emociones complejas. Xenia lo utiliza para hablar de identidad, contradicción y crecimiento personal.
El EP se construye como un viaje. Comienza con “Llegar al cielo”, donde aparecen dudas sobre el camino vital. Esa sensación de estar perdido marca el tono inicial del proyecto. “Berrea” introduce una energía más cruda. La emoción se expone sin filtro, convirtiendo la vulnerabilidad en lenguaje. Después, “Like You” baja el ritmo y apuesta por un amor directo, casi íntimo.
Con “Femme Fatale”, Xenia redefine un arquetipo clásico desde la sensibilidad. Y en “No volverán”, el cierre, aparece la nostalgia. Una aceptación de lo que se pierde, pero también de lo que permanece.
Una nueva etapa creativa para Xenia
“Dollhouse” no es solo un EP, es un punto de inflexión. La artista se muestra más libre, explorando nuevas formas de contar su historia. La vulnerabilidad deja de ser un límite y se convierte en herramienta.
El proyecto refleja una tendencia clara la música ya no se centra solo en el sonido, también en el relato. Xenia ha entendido este cambio y lo incorpora a su discurso.
"Dollhouse" confirma su evolución. Un trabajo que conecta con lo íntimo y demuestra que la emoción también puede ser una forma de fuerza creativa.
Dollhouse gira en torno a la vulnerabilidad, la identidad y una feminidad honesta. ¿En qué momento vital nace este Ep?
Este Ep surge a raíz de querer seguir desarrollando mi proyecto de una forma sincera y más transparente que antes. Viene un poco de la necesidad de desenmascarar un poco mi proyecto que creo que tanto tiempo ha estado entre las sombras y por fin darle una identidad más clara.
Utilizas la casa de muñecas como metáfora del mundo interior. ¿Qué representa ese espacio para ti?
Para mí la casa de muñecas es algo que necesitaba para ser yo misma y un lugar desde el que no me importa ser observada. He construido todo el ep desde un lugar cómodo y honesto y por eso he podido ser vulnerable.
Berrea es una de las piezas más viscerales del proyecto. ¿Cómo trabajaste esa intensidad emocional a nivel sonoro y lírico?
Pau Aymí me mandó algunas pistas por si alguna me encajaba y justo había un loop con un ritmo similar al que ha acabado en Berrea. Una noche con Ignacio López nos pusimos a jugar con el loop y lo convertimos en una idea muy inicial de lo que es la canción. La letra del estribillo me salió improvisando un poco y leyendo cosas que tenía apuntadas en notas de ese verano.
En Femme Fatale reinterpretas ese arquetipo desde la vulnerabilidad. ¿Qué te interesaba desmontar de esa figura?
Quería desmontar la idea de la femme fatale como alguien fría e inaccesible. De alguna forma, mostrar esa fortaleza en forma de vulnerabilidad. Quería humanizarla, hacerla más íntima y real, alguien que siente, se protege, pero también se abre y conecta sin dejar de ser fuerte.
A nivel de producción, el Ep se siente más íntimo y cercano. ¿Cómo ha sido el proceso creativo de este trabajo?
Ha sido un proceso distinto en cada canción. Femme Fatale nació en verano, en mi casa del pueblo, y más adelante la desarrollé junto a Ignacio López hasta darle su forma final. No volverán, lleva mucho más tiempo conmigo y ha pasado por muchísimas versiones y cambios. Es curioso porque varias canciones del EP surgieron justo después de que otras se quedaran fuera. Al final, todo ha ido encontrando su lugar de una forma bastante natural.
¿Cómo ha evolucionado tu forma de escribir letras desde tu álbum hasta ahora?
Siento que en este proyecto me he comprometido mucho más con la sinceridad y la claridad en lo que cuento. Ahora intento expresar lo que quiero decir de una forma más directa y transparente. Es algo que valoro mucho en otras artistas, y es el camino que quiero seguir.
La feminidad aparece como un eje importante para ti. ¿Cómo se relaciona con tu identidad artística?
Es un tema en el que pienso mucho y que ha ido evolucionando conmigo. Siento que, para mucha gente, y especialmente para muchos hombres, lo femenino todavía se percibe como algo de menor valor y es algo que he sentido desde que empecé a hacer música.
Recuerdo que en mis primeros conciertos y videoclips vestía con trajes y de forma más cubierta porque sentía que se me respetaba más de esa forma. Además, en mis inicios en la música se me vinculaba solo a proyectos de otros hombres y no sentía que realmente había un hueco ahí para mí.
Poco a poco me he ido reencontrando con mi feminidad desde un lugar cómodo. Ahora siento que forma parte de mi identidad artística y que realmente me representa. Tratarlo de una forma tan presente para mí en este ep ha sido romper patrones en mi proyecto que necesitaba que se desvincularan de mí.
¿Cómo trabajas la coherencia estética entre letras, producción y universo visual?
Para mí, tener un proyecto musical no es solo hacer canciones, sino construir todo lo que las rodea. Mientras compongo, muchas veces me vienen imágenes, como en Berrea, los dos ciervos peleando. Luego eso acaba formando parte del imaginario del proyecto.
En este EP, Júlia Peña ha sido la encargada de la dirección creativa, y juntas hemos trabajado para que todo esté conectado: la música, las letras y lo visual. La idea ha sido complementar lo que cuento con palabras también a través de las imágenes.
Para mí no tendría sentido solo preocuparme de la música en mi proyecto, siempre ha sido más que eso.
¿Cuál ha sido el mayor reto al construir tu carrera sin depender de estructuras grandes?
Sin duda la exposición. Hay tanta gente haciendo cosas buenas y a los que no se les está reconociendo el mérito… Hay veces que es como chocarte sin parar contra una pared, trabajar tanto en algo que luego no tiene la repercusión que necesitas para poder tener una gira, para vivir de esto, es agotador. En momentos de incertidumbre trato de pensar en mi recorrido y sé que he crecido mucho en este tiempo y que me queda mucho aún por crecer. Sigo aquí porque esto es lo que quiero hacer y lo que me llena.
¿Cómo decides cuándo un proyecto está listo para salir?
En Dollhouse por ejemplo, cuando había tres canciones todavía, sentía la necesidad de hacer otras dos para acabar de decir todo lo que yo pensaba que le daba sentido al proyecto, y para abarcar la musicalidad que aún le faltaba al sonido completo. En el momento en el que escucho el trabajo y lo siento completo, está terminado.
Por último, ¿cómo es Dollhouse en directo y dónde podremos verte próximamente?
De las cosas que más disfruto de la música es aplicar las canciones al directo y he estado trabajando mucho en esto para presentar el ep. He introducido instrumentos nuevos, he aprendido a programar luces, y mi set es mucho más completo que antes. Tengo muchas ganas de presentarlo en las ciudades que vienen y que la gente lo disfrute.
El 8 de mayo toco en Sala Vesta en Madrid, el 23 de mayo en Pluto, Valencia, y pronto anuncio fecha en Murcia.
