Tres tatuadoras nos cuentan su experiencia en el mundo del tatuaje

Hasta hace muy poco el mundo del tatuaje ha sido muy machista, pero ¿sigue siendo así? La Jacinto, Laketetatua y Criminal Poke nos cuentan su experiencia desde dentro.

28 diciembre 2021 ·
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Vía @criminal.poke / Instagram

Aunque el tatuaje lleva toda la vida con la humanidad, nuestra relación con los mismos ha cambiado mucho en los últimos años. Desde hace 100 años hasta hace poco, los tatuajes eran un signo distintivo de una vida concreta: los tatuajes de la mafia, tatuajes de presidiarios, tatuajes de militares, etc. Y estos, siempre eran asociados a ciertas formas de masculinidad, además de ideas de violencia y peligrosidad.

Hace 40 años que los tatuajes se han normalizado en la sociedad general. A través del cine, la cultura musical y las celebrities. No obstante, hasta casi esta década, el oficio de tatuadora estaba vetado para las mujeres. El tatuaje, con sus asociaciones de virilidad y peligrosidad, no era un oficio "de chicas".

Gracias a los movimientos queer y feministas, muchos sectores han cambiado, volviéndose más inclusivos. Este parece ser el caso del mundo del tatuaje, donde encontramos grandes artistas mujeres en estudios importantes. Sin embargo ¿Es así realmente? ¿Cómo se vive desde dentro? Para salir de dudas, hemos preguntado a tres tatuadores (La Jacinto, Laketetatua y Criminal Poke) por su experiencia personal dentro del mundo del tatuaje.

La Jacinto

Me llamo Paula Presa, La Jacinto. El estilo de tatuaje que manejo podría caber bajo la etiqueta de tatuaje contemporáneo. Tiene influencias tradicionales en la solidez y limpieza de la línea que persigo, e intento añadir el toque personal a través del uso del color. Soy pintora de formación, así que el color es lo mío. Mi propuesta juega con los colores del arcoiris. También trato de hacer gradientes de color. 

Además, me gustan los motivos naif, y amo mucho el sólido negro, tipo block printing. Y la psicodelia. Me gustaría tatuar cosas de otro mundo. Como en un sueño. 

¿Trabajas en estudio de tatuaje? ¿Cómo fue el acceso? 

Empecé a tatuar casi como la última opción antes de darme por vencida en el mundo del arte. Llevaba muchos años tratando de emprender, de ser artista plástica. El tatuaje me ha ayudado a saldar muchas cuentas pendientes conmigo misma. Me hace muy feliz. 

En cuanto al acceso, considero que tuve más bien poca suerte laboral hasta que llegó el tatuaje a mi vida. Y reconozco que para entrar en este sector he tenido muchos privilegios. 

Primero, mi pareja entró de aprendiz en un estudio, mientras yo más o menos a la par quería abrir una academia de arte, y surgió la idea de unir ambas actividades en un mismo espacio. Una vez abierto el local, estuve varios meses sin tatuar, sentía respeto y no quería hacer el tonto, en plan probar y dejarlo a los dos meses. Entonces esperé. Solo miraba y escuchaba. Al final acabé por probar y mi pareja, Postviolencia y Greguerías me enseñó casi todo. Estamos muy agradecidos a la gente que le dio a él su primera oportunidad, y, por ende, él a mí la mía. Trabajamos en géiser, estudio de tatuaje en Oviedo, Asturias. 

¿Consideras el trabajo como tatuadora más “artístico” o más “artesano”?

¡Gracias por la pregunta! Creo que lo que me hizo sentirme muy a gusto desde el principio en este sector, fue entender que es un oficio. Uno de los problemas que tenía cuando intentaba currar como artista plástica, es que había todo un circuito de mediación y de especulación con el que yo no conectaba bien. 

Con el tatuaje flash todo es más sencillo. Dibujas, y si gusta, te lo reservan. 

Por otro lado, respeto mucho la tradición, pero no querría ser esclava de ella. Creo que la tradición es un punto de partida que se debe conocer (incluso estudiar) para después revisitarla y traerla al momento actual. En ese sentido, creo que el tatuaje está cada vez más vinculado a las artes plásticas y el arte contemporáneo, la ilustración, los cómics... Y eso me parece bueno. 

Cada vez hay más mujeres en circuitos de tatuaje no tradicionales.

¿Cuál es el diseño que recuerdas que has hecho y que más te ha gustado?

Mi diseño fetiche es el homenaje que hice a la serie de cuadros llamados El beso, de Toulouse Lautrec. 

Hasta hace muy poco no era común ver a mujeres tatuando en estudio ¿Crees que la situación ha cambiado?

Sí. Cada vez hay más mujeres en circuitos no tradicionales. Géiser es queer y vegan friendly. La respuesta es sí. 

En otros estudios de orientación más tradicional, quizá cueste un poco bastante todavía. Algunas cosas que veo, no me gustan. 

¿Se te han cerrado puertas en el mundo del tatuaje por ser mujer?

Vivo en una burbuja de privilegios, protegida y segura. Por ello, intento ser valiente y mojarme ante cualquier cosa que yo presencie, o creerla y apoyarla si me la cuentan. Tolerancia cero. Dado que yo no lo sufro, pero me consta que otras compañeras, sí.   

Un consejo para otras personas que se quieran dedicar a tatuar.

Hay algo que quizá no está muy de moda, y que si te quieres dedicar a cualquier tipo de cosa artística es fundamental: la perseverancia. Da igual que esto o aquello salga bien o mal, tú sigue. Persevera. Toma un descanso, haz lo que necesites, pero vuelve. Si sientes algo hacia el tatuaje, dale tiempo a las cosas, y persevera. Paciencia e insistencia. No lo dejes. Pensar a largo plazo me parece fundamental.

Laketetatua

Soy Ángela, laketetatua en Instagram, tengo 22 años y llevo 4 tatuando, haciendo handpoke. Actualmente los estilos que más realizo son ignorant y puntillismo (dotwork), aunque trato de incluir referencias de demás estilos para ir evolucionando hacia el mío propio. Llevo toda la vida dibujando y siempre me ha llamado la atención el mundo del tatuaje pero empecé con muy mal pie, tatuando a mis amigos en mi casa prácticamente de fiesta, muy punk todo. Al tiempo fui conociendo a otros tatuadores que la también habían empezado de forma independiente y ahí empecé a construir una red de amigos que querían dedicarse a lo mismo que yo y gracias a esos contactos pude encontrar un espacio donde trabajar así como a compañeros que acabaron convirtiéndose en amigos y con los que el trabajo se convierte en un aprendizaje constante. 

¿Trabajas en estudio de tatuaje? ¿Cómo fue el acceso? 

Actualmente estoy de residente en un estudio privado que conocí a través de Instagram y no puedo estar más contenta con mi equipo. 

¿Consideras el trabajo como tatuadora más “artístico” o más “artesano”?

Bajo mi punto de vista como tatuadora y estudiante de Bellas Artes veo necesario tratar de buscar la conexión entre ambos mundos en cualquier proceso creativo. Toda la parte estética del tatuaje es puro arte, para llegar a un buen resultado es necesario muchísimo trabajo, estudio y disciplina, al igual que si fueras a pintar un óleo o a hacer un dibujo al natural.

Sin embargo, entiendo todo el proceso como algo mucho más artesano; estás mano a mano con tu cliente de una forma muy personal en un ambiente de trabajo en el que tus compañeros están teniendo la misma dinámica, y con los que después comparáis resultados, materiales, técnicas, truquitos personales…por lo que el ambiente de trabajo tiene características que nos recuerdan a un taller tradicional en el que se van pasando secretos y fórmulas de generación en generación. 

¿Cuál es el diseño que recuerdas que has hecho y que más te ha gustado?

Es muy difícil decidirme, me voy a acordar siempre de la gente que se ha tatuado la cara conmigo, pero también disfruto muchísimo cuando puedo hacer una pieza de calaveras o tribales que son de los conceptos que más disfruto haciendo.

Hasta hace muy poco no era común ver a mujeres tatuando en estudio ¿Crees que la situación ha cambiado? 

Seguimos siendo pocas pero cada vez hay más, aunque creo que depende mucho de la ciudad en la que estés. Vivo en Madrid y soy de Burgos, en Madrid al ser una ciudad grande hay y he conocido a muchísimas tatuadoras, en mi ciudad creo que somos menos de 5, pero es que hace unos años no habría ni la mitad. Sí que es verdad que antiguamente esto era una profesión masculina casi en su totalidad, pero hoy en día eso es un recuerdo del que nos estamos olvidando. 

En mi ciudad creo que somos menos de 5 tatuadoras

¿Se te han cerrado puertas en el mundo del tatuaje por ser mujer?

Personalmente no considero que haya tenido menos oportunidades por ser mujer, se me han cerrado más puertas por hacer handpoke y no tatuar a máquina que por mi genero. Es un mundo difícil para todos, lo que sí que considero es que hay veces que el trato personal que exige este trabajo se hace mucho mas difícil. Me he encontrado con clientes (hombres) que en el momento de hablar para cuadrar la cita o el diseño han intentado ligar conmigo pensándose que les iba a rebajar el precio.

También me he encontrado con otros tatuadores que han estado mareándome porque querían tatuarse, colaborar o hacer un intercambio y su verdadero móvil ha sido intentar ligar, porque en cuanto suben una fotografía con su nueva pareja no les vuelve a interesar la colaboración en cuestión. Se que como mujer me van a poder sexualizar en casi cualquier ámbito, pero me parece una terrible falta de respeto que pase esto en mi trabajo y más por parte de otros compañeros. 

Un consejo para otras personas que se quieran dedicar a tatuar. 

Que dibujen, dibujen y dibujen porque si les aburre dibujar les va a aburrir tatuar. Es un trabajo muy vocacional y constante que exige a tu cabeza que desde que te levantes hasta que te acuestes tengas la mente puesta en ello para seguir encontrando referencias, artistas en los que inspirarte, conceptos que te llamen la atención… Hay que tener muy claro que el tatuaje exige disciplina, el secreto está en disfrutarla.

Criminal Poke

Soy criminal.poke o Crimi para acortar si pasas por mi cabina o hacemos una pausa para comer o tomar un café si la pieza es grande El estilo de tatuaje que hago lo están llamando (y digo bien, están llamando porque no me gusta clasificar mi trabajo) ignorant o contemporary (porque todo suena mejor en inglés menos caca) Pero yo qué sé, bebi del tradi y el regusto queda. También del costumbrismo. Una mezcla Empece a tatuar porque llevaba años con la idea en la cabeza de si yo servia para hacerlo.

Siempre llevaba y llevo una libreta conmigo, a todos lados. Y tenia garabatos, cosas escritas y un día cogí un campo, aguja, tinta, un cap, me hice una calca de uno de los garabatos (una tumba con una luna) y empecé. Pierna izquierda . Quedó bien la verdad. Y seguí. Primero en mi piel, cuando me vi suelta (meses después) empecé a tatuar a amigos. Luego la gente se empezó a interesar en mi trabajo y tuve mis primeros clientes como tal. 

¿Trabajas en estudio de tatuaje? ¿Cómo fue el acceso? 

Trabajo en estudio, La Tinta que Habito en Valencia. Y el acceso fue muy bonito, cuando tatuaba en casa, vinieron dos chicas a tatuarse un diseño (flash en el argot) que nunca olvidaré, un apretón de manos con la frase “de puta a puta, excelentísima señora”. Me dijeron que curraban en un estudio, La Tinta que Habito, y me ofrecieron la oportunidad de salir de mi cueva y trabajar en un estudio.

He visto como se devalúa el trabajo del tatuaje simplemente por ser mujer.

 ¿Consideras el trabajo como tatuadora más “artístico” o más “artesano”? 

Una mezcla de ambas. No solamente es poner la calca en la piel y seguir unas lineas. Hay un trabajo detrás, el cual me apasiona, de un garabato en una libreta, hacer algo tatuable. Un diseño que quede bonito en la piel, no solo en el papel 

¿Cuál es el diseño que recuerdas que has hecho y que más te ha gustado?

 El que más si cierro los ojos, lola flores, a una chica japonesa que estaba en España estudiando un master.

Hasta hace muy poco no era común ver a mujeres tatuando en estudio ¿Crees que la situación ha cambiado?

Ha cambiado de no tantos años aquí, pero creo que aun hay mucho camino que recorrer.

¿Se te han cerrado puertas en el mundo del tatuaje por ser mujer?

La verdad es que con mi estilo, no. No he sentido lo que si he visto, como se devalúa el trabajo simplemente por ser mujer.

Un consejo para otras personas que se quieran dedicar a tatuar.

Que sientan pasión por lo que vayan a hacer, que pongan el alma en ello y si ese es su camino, todo fluirá.

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