Lejos del ruido promocional y de las modas inmediatas de la escena, el canario refina el universo que empezó a construir en Brownboy y lo lleva hacia un terreno más atmosférico, melódico y ecléctico. No es un disco perfecto, pero sí uno con identidad, personalidad y que puede quedarse con nosotros durante más de un par de semanas.
El viernes 22 de mayo, Abhir Hathi, tras casi 3 años de ausencia post Brown Boy, sacó ULTRASWAN, un disco de 14 canciones y 32 minutos que parece haber llegado casi de forma inesperada. En una industria en la que el ruido en redes, las acciones de marketing y los comentarios de 5 twitteros vestidos de ir a Casa Pepa parecen determinar la calidad de un disco antes de su salida, ULTRASWAN huele a la época en la que la escena española estaba comenzando a explotar y a saltar al mainstream, a la resaca de la pandemia y a la alegría de cuando ser rapero en España todavía era underground y no ponían a Gloosito en las Champions Burger.
ULTRASWAN parece haber solidificado el sonido que Abhir empezó a curar con Brown Boy. Él sabe que le quedan muy bien los bajos gordos rollo Reese y todo lo que se pueda parecer a eso con un poco de procesamiento: guitarras eléctricas casi de heavy metal, 808s duros, sintetizadores gordos y capas graves que empujan desde abajo. Sin embargo, lo lleva hacia un mundo más atmosférico y más indie.
ULTRASWAN parece haber solidificado el sonido que Abhir empezó a curar con Brown Boy.
Alterna canciones muy melódicas con hip hop de club, en una línea que puede recordar un poco a lo que hizo Ralphie Choo, muy presente en el disco, con Supernova. La producción innova en una línea paralela a Brownboy, pero distinta y bastante digna de 2026. Además, mezcla géneros muy bien, que no es poca cosa. Toca un poco de Milwaukee jerk (creo que se llama), funk brasileño (por favor, vamos a parar ya), baladas rock estilo Joji, canciones que recuerdan a corridos tumbados…
Los rapeos de Abhir parecen haberse refinado. Sus canciones solían estar llenas de paja y normalmente rallaban lo cursi, cosa que a mí me echaba mucho para atrás y, en ocasiones, sobre todo en sus primeros trabajos, me hacía pensar que era un pequeño Drake de Hacendado. “Te está dando el sol en la cara” te lo firma el primer rapero pop de discográfica que se te ocurra. Sin embargo, este disco no se siente así. Mantiene su discurso, pero lo expresa con mucho menos y de forma mucho más certera.
Claro que tiene momentos clásicos de Abhir que rozan la letra que da risilla, por flipado o por sentimental mal, como es el “Haciendo drifting con Jeep, no se qué” y el “Pila putas no se qué”, pero también tiene canciones que exhiben unas habilidades de escritura bastante decentes, como “Balasera Santana”, que recuerda un poco a un narcocorrido, como de peli de oeste.
Dentro del álbum hay varias canciones que entran de lleno en lo mexicano
Hablando de Balasera Santana: Dentro del álbum hay varias canciones que entran de lleno en lo mexicano, pero de forma bastante estilosa. Mola que Abhir se zambulla en el imaginario mexa sin ponerse pesado. Sin intentar imitar acentos, sin coger vocablos porque sí y sin adueñarse de una cultura que no es la suya. Lo usa de forma estética, como un paisaje sonoro. Soy muy fan del hecho de que Abhir construya algunas partes de sus discos sobre culturas concretas, como lo indio en Brownboy o lo citado en ULTRASWAN. Les da un empaque estético y los sitúa contextualmente, dotando a las canciones de una historia de por sí, sin necesidad de que él te chape con sus movidas y se sobreadorne.
Para mi, el principal inconveniente sonoro de este trabajo son las mezclas. Creo que la voz podría estar más incorporada dentro de cada beat, buscando una mayor cohesión estética. A veces parece que va un poco por encima de la producción, cuando el disco pide que todo esté más empastado. Pero esto ya es un detalle personal, de esos que pueden molestarme a mí y sudarle la polla a otra persona. Los features, aunque sólidos, tampoco me han importado mucho, podría casi que haber tirado sin ellos.
ULTRASWAN, de forma excepcional dado el output actual de la escena española, es un disco que se va a quedar conmigo un tiempo. Creo que huye de modas y de sonidos fáciles y busca ser algo más atemporal y reescuchable. Tiene matices suficientes para sobrevivir a unos cuantos plays y las letras, sin ser profundas y contar mucho, son más que suficientes. Abhir ha madurado junto a sus oyentes y, en definitiva, sube unos cuantos puestos en mi power ranking de raperillos españoles.
