El workwear nació para trabajar. Prendas resistentes, bolsillos prácticos y siluetas pensadas para moverse sin demasiadas complicaciones. Con el tiempo, aquel uniforme funcional terminó convirtiéndose también en un lenguaje estético.
Ahora, Dickies® y Pull&Bear recuperan esa historia para su primera colaboración. La colección FW26 parte de los códigos clásicos de la firma estadounidense y los adapta a una generación que entiende la ropa de trabajo como parte del armario cotidiano.
La propuesta se construye alrededor de tres ideas. El uniforme clásico se transforma con nuevas proporciones, el denim gana protagonismo y el workwear se acerca definitivamente al streetwear. El resultado mantiene el carácter de Dickies®, pero lo lleva a un lugar más contemporáneo.
Dickies® y Pull&Bear reinterpretan el workwear
La historia de Dickies® está estrechamente ligada a la funcionalidad. Sus prendas nacieron para soportar el uso diario y el paso del tiempo. Tejidos resistentes, costuras reforzadas y cortes amplios formaban parte de esa lógica.
Con los años, esos códigos empezaron a formar parte de la cultura urbana. El uniforme dejó de ser únicamente ropa de trabajo y pasó a convertirse en una forma de expresión. Esa evolución es precisamente el punto de partida de esta colaboración.
Pull&Bear incorpora ahora esa herencia a un armario más relajado. Las prendas conservan su carácter utilitario, pero aparecen combinadas con referencias deportivas, gráficos y proporciones actuales. El resultado tiene algo clásico y algo nuevo. Justo ahí está su interés.
La Worker Jacket se convierte en protagonista
Entre las piezas más reconocibles aparece la Worker Jacket. Una de las prendas más vinculadas al universo Dickies® que aquí se presenta en nuevos colores y acabados. Rojo, mostaza y estampado cow print amplían sus posibilidades.
El denim también ocupa un lugar importante. Cazadoras y pantalones de corte recto recorren diferentes lavados, desde azules claros hasta tonos índigo más intensos. La propuesta juega así con una de las grandes constantes del workwear: prendas sencillas que ganan personalidad con el uso.
La colección masculina completa este universo con bermudas utilitarias, camisas de rayas y prendas de punto. También aparecen sudaderas, camisetas gráficas y diseños con mangas ranglán. Algunas piezas incorporan referencias deportivas que aportan un punto más desenfadado.
Una mirada femenina entre los 90 y los 2000
En la propuesta femenina, el workwear cambia de proporción. Pantalones amplios de tiro bajo o medio conviven con baby tees, tops ajustados, minifaldas y chaquetas estructuradas. La estética recuerda a los años noventa y principios de los dos mil.
La paleta mantiene una conexión clara con Dickies®. Crudos, beiges, caquis, marrones, grises, negro y denim oscuro construyen la base. Sobre ella aparecen acentos en rojo, naranja, mostaza y azul que aportan un toque más gráfico.
Los accesorios amplían la propuesta. Hay gorras, gorros de punto, cinturones, bolsos, calcetines y calzado de inspiración worker. También aparecen piezas más inesperadas, como un cinturón con bolsillos, un delantal y un híbrido entre cinturón y bolsillo.







