Lo castizo vuelve: moda, identidad y gentrificación

¿Imaginas un traje regional con estampado de leopardo? ¿Un mantón de manila que combine con las sneakers? ¿Un chaleco de chulapo con una frase castiza? Madrid se adapta a las tendencias del momento

29 mayo 2026 ·
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Foto vía @sarafructuoso

Hay tradiciones que no se tachan, se adaptan a las tendencias del momento. El equilibrio justo entre lo castizo y lo moderno: el toro de Osborne con la bandera palestina o el traje regional madrileño vestido por las chulas del barrio. Porque nunca es mal momento para reivindicar y modernizar tradiciones.

Los madrileños han tomado el folclore como una referencia. Una reinterpretación de la tradición. "Vosotros, que no tenéis los prejuicios que tenía la mía. Nuestra generación no quería parecerse a sus abuelos ni a sus padres. El mundo para vosotros es absolutamente nuevo. Os presentan un castizo y muchas veces no sabéis muy bien lo que es, y habéis decidido adoptar eso", explica Jorge, de la empresa de trajes regionales D Pertiñez.

No es una coincidencia. C. Tangana hizo un sample de la marcha de Semana Santa El Amor. Recycled con un chotis madrileño para Kilometrozero. Y aunque Rusowsky se quedo en la era de los 2000, Kusha las Payas ha vuelto a sonar gracias a Jonhy Glamour. Pero, ¿lo vintage está de moda?

La gentrificación ahoga barrios

La gentrificación está llegando a barrios como Carabanchel. Las cafeterías de especialidad o las famosas smash burgers han reemplazado a los bares de toda la vida en Lavapiés. A este fenómeno le acompañan las 'migra-influencers', personas extranjeras que comparten en redes las facilidades de vivir en España con sueldos de fuera. Así, quienes especulan con la vivienda siempre tendrán un cliente.

Frente a esto, ha surgido una llamada para cuidar el comercio local. Así que la identidad de un barrio se tiene que preservar para cuidar a quienes viven en él. Y ahí también entra todo lo que compone su esencia; en el caso madrileño, lo castizo.

Estamos a la última

Las madrileñas han sacado a relucir sus trajes regionales. Y es que, al igual que seguimos las últimas tendencias para nuestros outfits, las chulapas también. "Ha habido años de muchos lunares, años de muchos estampados, años de muchos vestidos, y estos últimos tres años casi todo el mundo nos está pidiendo dos piezas". Así es como se han viralizado piezas como las de Megan Mercury y Alejandra Gombau.

El Covid-19 supuso un impacto psicológico. "A la primera Feria de Sevilla después de la pandemia fue mucha gente de vuestra generación y pensó: ¿Cómo puede ser que en Sevilla haya una feria de esta categoría y en Madrid no la haya?".

La Gen Z no descansa. En una actualidad marcada por los sobreestímulos y la polarización, encontrar una identidad propia tampoco es fácil. Y aunque la tradición muchas veces parece algo cerrado o antiguo, lo castizo ha funcionado como todo lo contrario: una forma de pertenecer a Madrid más allá del algoritmo.

¿Las tradiciones se han convertido en una defensa de la identidad de una comunidad?

A esto se le suma que los grupos castizos o el Ayuntamiento de Madrid buscan llegar a las nuevas generaciones. Talleres, patrones para confeccionar, concursos de chulapas, etc. El objetivo es claro: preservar la esencia madrileña. Que la multiculturalidad de la ciudad comparta la cultura. Que todo espacio sea seguro.

Es cierto que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Es lo que podría pasar con San Isidro y la fama que ha alcanzado. A pesar de que la tradición nunca se fue, este último año se ha apoderado de las redes sociales. Hay una diferencia entre quien se siente chulapo o chulapa y quien consume la fiesta castiza como una experiencia más.

"Chulapa es una actitud. Una forma de vivirlo y llevarlo dentro", define la folclórica María Ruiz. La esencia de ser madrileño va más allá de mantones, claveles, parpusas y trajes. Porque igual ser castizo nunca fue mirar al pasado. Igual era encontrar una forma propia de vivir Madrid.

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