Scrapworld 2026 cerró su edición más ambiciosa confirmando algo evidente: el streetwear ya no es una subcultura, es industria. Durante dos días, IFEMA Madrid reunió a 17.000 asistentes y generó un impacto que superó los 10 millones de euros. La ciudad se transformó en el epicentro europeo de la moda urbana.
El perfil del público explicó buena parte de su éxito. Más de la mitad de los asistentes llegaron desde fuera de Madrid y una parte relevante fue internacional. La generación Z dominó el evento y reafirmó una idea clave: moda, música y lifestyle ya no se entienden por separado. Todo forma parte de un mismo lenguaje cultural.
Música, marcas y el nuevo retail
La música volvió a ser uno de los grandes motores del evento. Los conciertos de Yung Beef, Fernando Costa, Grecas o La Vendición llenaron el recinto y marcaron el ritmo del fin de semana. La experiencia fue total y se acercó más a un festival que a una feria tradicional.
En paralelo, las marcas consolidaron un modelo que redefine el retail. Firmas como Project X Paris, EME Studios o New Era apostaron por drops exclusivos y lanzamientos en directo. Scrapworld funcionó como punto de venta y laboratorio de tendencias al mismo tiempo.
Experiencia, comunidad y espectáculo
Más allá de la moda, el evento destacó por su capacidad de generar contenido y comunidad. El partido entre creadores y exfutbolistas se convirtió en uno de los momentos más comentados. No fue solo deporte, fue espectáculo en tiempo real, con el público como parte activa.
Las activaciones reforzaron ese enfoque experiencial. Foot Locker fue uno de los espacios más concurridos con una propuesta inmersiva que reinterpretaba el universo del streetwear desde una estética casi adivinatoria. Allí, los asistentes podían descubrir su “destino” a través de su propio estilo, con lecturas personalizadas basadas en las zapatillas que llevaban. En ese entorno también se integraron distintas marcas, entre ellas On, que debutó en Scrapworld junto a la firma, presentando modelos como Cloudtilt Remix y Cloudzone.
Desde la rampa de skate de Estrella Galicia hasta el arcade inmersivo de IQOS con Electric Purple, cada espacio propuso una narrativa propia. Scrapworld ya no es solo una feria, es un formato híbrido que define hacia dónde se dirige la cultura urbana en Europa.











