Observatorio 2026, reconectar con la naturaleza

Balboa parece un pueblo sacado de un cuento de hadas incluso antes de que suene la primera canción.

17 julio 2026 ·
Compartir
observatorio_2026_cronica_binary

Nada más llegar al pueblo entiendes por qué Observatorio se celebra en este lugar. El río lo parte en dos y en verano hace de piscina para todo el que se acerque, la cuesta hacia el castillo se pierde entre árboles y, con solo pasar allí una tarde, entiendes por qué tanta gente vuelve cada año a buscar lo mismo: unos días sin pantallas, sin rutina, sin ruido de ciudad.

Este año la magia llegó con un aviso incluido: el humo en el cielo y el olor a ceniza en el camping la tarde del jueves, aviso de que en El Bierzo vuelve otra temporada de incendios que no da tregua. Por suerte la incertidumbre no duró mucho. Descargó una fuerte tormenta, se despejó el aire, y Observatorio pudo dar comienzo a todo lo que tenían preparado para este verano de 2026, que no era poca cosa.

Subir la cuesta con Iuki y Aeronave Adolescente para acabar bailando con Lorna

El jueves Iuki abrió el festival que tantas ganas teníamos de que comenzará. Detrás llegaron Aeronave Adolescente, para terminar de despertar a quien todavía subía la cuesta empinada hacia el castillo (merece la pena, aunque las piernas al día siguiente digan lo contrario).

Y entonces salió Lorna. Con su conjunto de leopardo y de la mano de Ruptura (la definitiva) se encargaron de que todas las personas que habitaban el pueblo en ese preciso instante bailasen con cada una de las canciones que hacían retumbar el audiorio.

Euskoprincess mantuvo el pulso arriba y Meritxell de Soto se encargó del cierre pasadas las dos de la madrugada: a partir de ahí, cada uno gestionó su energía como pudo.

De tocar un arpa por la mañana a perder la cabeza con Ultralágrima por la noche

El viernes empezó pronto y sin pausa. Por la mañana hubo taller de construcción con teito y una charla sobre incendios forestales que se hizo totalmente necesaria. A las 13:30 llegó el momento más bonito del día: Rosin de Palo y Alba Calva sacaron un arpa y dejaron que el público tocara con objetos poco convencionales hasta crear, entre todos, una melodía que ya es propiedad de Observatorio.

Claudia Polo (@soulinthekitchen) se encargó del "Mantel exquisito: el picnic como herramienta política", Radio 3 emitió en directo desde la pradera con Generación Ya, y por la tarde llegó el taller de "Gafas para el eclipse" al mismo tiempo que Mercromina Club nos preparase para la noche de conciertos que se acercaba.

Por la noche cambió el tono: Pudimos disfrutar de Amor Líquido quienes subieron a Jimena Amarillo al escenario, después Tristán! & The Jazz Band Air tocaron completamente a oscuras creando una atmósfera mágica. Ultralágrima llenó el valle de una nostalgia que se hizo díficil superar. Las Petunias no se quedaron atrás, y cerraron la noche Girltoy: Albal b2b Juguete, y Stonzze.

Talleres rurales y la noche más larga

El sábado empezó con los pies sobre la lana y talleres reivindicando lo rural, y para media tarde ya se bailaba con Ursul1na y Equipazo DJs. Al rato subió uno de los nombres más esperados, Brava. No dejó ni a una persona sin moverse, el estar bañándote no era una excusa para quedarte quieto. Si nunca has bailado un set de Brava en el río con un perro ajeno acompañándote, Observatorio es el lugar idóneo para que ocurra.

Por la noche, Rebe invitó a Amore al escenario y Amore le devolvió el favor minutos después: entre las dos nos envolvieron en algo mágico y genuino. Cuando Amore subió a Mori, terminó de confirmar todo lo que nos había hecho sentir. Cantaron la canción que tienen juntos “I feel good” y efectivamente, todos nos sentimos muy bien en ese preciso momento.

El punto final lo puso DJ Belly Phat y Yung Prado sosteniendo el cierre del festival cuando ya casi nadie se podía sosteneren pie.

Compartir

Topic ·

Observatorio

    Podría Interesarte…