El fenómeno de lectura compulsiva lleva a preferir la cantidad antes que la calidad. Los creadores de contenido muestran en sus redes los múltiples tomos que leen al mes, con una reseña que se asemeja a la sinopsis de la obra. Un hábito de consumo que refleja la realidad distópica de las redes... 10-15 libros al mes es incompatible con el tiempo que disponemos.
Los ranking de recomendaciones ponen en sus mejores puestos aquellas historias de fantasía y romance. Las tramas que tienen permiten a sus lectores no dedicar mucho tiempo y concentración. Trenzas del mar Esmeralda, de Sanderson, Alas de Sangre y Alas de Hierro, de Rebecca Yarros o Juntos en la Hoguera, de Isabel Ibáñez, protagonizan las recomendaciones de los booktokers. La estrategia es la misma: letras grandes, historias sencillas y giros inesperados que atrapan desde la primera página. Este hábito de consumo hace que la lectura se convierta en una seria de Netflix, vemos tantas que al final ni nos acordamos de ellas.
Detrás de las reseñas de libros en Tiktok, hay una estrategia de marketing por parte de las editoriales. Mandan los ejemplares a los booktokers para que promocionen los libros en sus redes. Un amante de la fantasía acabará comprando aquellos libros que no dejan de aparecer en su Para Ti. Un ejemplo es Alas de Sangre, un libro muy entretenido pero a su vez, muy mal escrito. Tan poca vida es un ejemplo de best seller a pesar de sus casi mil páginas. O Los nombres propios, que a pesar haber sido publicado en 2021, acaba de lanzar su décima edición.
Las mujeres leen más que los hombres
A raíz de la pandemia, el hábito de lectura de la población española aumentó de manera significativa. Las personas de entre 14 y 24 años encabezan el ranking de lectura con un 74%, convirtiéndose en el público de referencia. Además, según el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España del 2023, las mujeres leen más que los hombres.
En la franja de 25 a 34 años, los porcentajes de las lectoras marca un 73,4% mientras que el de lectores un 55,9%. Otra variable es el territorio, desde el 2012 las zonas urbanas "reflejan mejores índices lectores que otros donde predomina la población rural y envejecida". Es evidente que la lectura en España es, cuanto menos, desigual, aunque los resultados son positivos y toman un camino adecuado.
Leer está de moda, ya no importa la calidad literaria sino la popularidad de estos libros. Hay quienes creen que es una estrategia para crear un hábito de lectura y así tolerar cualquier historia literaria. Los booktokers llegan a sumar en sus listas obras que no superan las 100 páginas e incluso los audiolibros, aunque los datos de jóvenes que consumen este formato son insignificantes. Está claro que el fenómeno de la lectura compulsiva deja a un lado la calidad de los autores para "leer por leer". ¿Será verdad que la gente puede leer 10 o 15 libros al mes o sólo es postureo?
