Mi guerra personal contra el chai latte en Madrid

Esto va a ser un poco (mucho) una charla de problemas del primer mundo, pero me da igual: el chai no tiene que saber a leche merengada

13 abril 2026 ·
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Foto vía Unsplash

¿Tienes el paladar de un niño de 5 años? ¿Te da taquicardia el café, pero quieres seguir diciendo “vamos a tomar un café”? Bueno, pues para eso está el chai latte. Ojo, no confundirse con el matcha, que sabe a césped y quien diga que no, simplemente miente.

Lo mío con el chai es como lo que siente un niño homosexual andaluz por su cofradía: devoción y amor profundo. Por esa misma razón, pocas cosas me joden más en la vida que gastarme 4,5 € en un chai (porque, no nos engañemos, esto solo te lo venden en cafeterías de especialidad llenas de guiris y de modernos con zapatillas de running) y que luego sepa a agua de váter con sacarina.

Y dirás: “Laura, pues pídete otra cosa”. ¡NO! No me sale de los cojones. Después de asumir que no voy a poder comprarme una casa nunca, déjame al menos gastarme el dinero de mi no-hipoteca en un chai latte gentrificado que esté bueno.

Después de asumir que no voy a poder comprarme una casa nunca

Porque ese es el drama real: en Madrid cuesta encontrar un chai que sepa a chai y no a leche merengada. Por favor, señores inversores con intereses en el barrio de Chamberí y en Tel-Aviv, dejad de gastar tanto dinero en hacer  vuestros propios vasos de plástico con el logo de tu cafetería hecho con el chat gpt y poned té de verdad, no leche merengada con cuatro kilos de canela por encima. El chai no tiene que saber a leche fresquita con canela. El chai tiene un sabor más intenso, tiene que picar, tiene que saber a especias, a jengibre, ¡a té!

Así que, tras una búsqueda exhaustiva y cientos de euros gastados innecesariamente, estos son mis tres sitios de confianza en Madrid para un buen chai, tanto caliente como frío:

God Café

(C. de Galileo, 27) @god__cafe

La vieja confiable. Desde que lo probé intento persuadir a mis amigos para ir allí siempre que puedo. Además de tener un chai cojonudo, el sitio es bastante agradable: hay un par de rincones con sofacitos cómodos y la música acompaña, cosa que se agradece. De los tres, es el más especiado y el que más se acerca a esa idea de “esto sabe a algo más que a leche con polvo marrón”.

Syra Coffee

(Varias ubicaciones) @syracoffee

Franquicia con mil locales repartidos por Madrid. Es el típico sitio de dos metros cuadrados, sin mesas, pensado únicamente para pedir y seguir con tu vida. Y la verdad: grata sorpresa. Está guay porque es muy fácil que te pille uno cerca cuando te entra el antojo, y aunque yo no daba un duro por él precisamente por ser franquicia, me cerró bastante la boca. Su chai tira un poco más a dulce que los demás, así que si no eres del team especias intensitas, aquí puedes ser feliz.

Jingping e hijo

(C. de Galileo, 3) @jingpingehijo

Último descubrimiento de la lista. Cafetería increíblemente bien decorada y, milagrosamente, con un chai que sabe a más cosas además de a canela. Cuesta creerlo, pero es cierto. De los tres, probablemente no es el que más destaca por intensidad o dulzor, pero sí gana clarísimamente en experiencia completa: local bonito, buen ambiente y una bollería a la que recomiendo que le eches un ojo porque merece bastante la pena.

Mención especial a Acid Café, en especial yo suelo ir a Bakehouse y aprovecho para pedir también un Cardamom Bum (un bollo con cardamomo vaya). Mi gato se llama Cardamomo y algo tiene que ver. Fue de los primeros chai que probé al llegar a Madrid y uno al que siempre vuelvo porque te deja la garganta un poco picante, cosa que personalmente me encanta. 

Hasta aquí llegan mis buenas palabras a cafeterías sobre sus chai lattes

Hasta aquí llegan mis buenas palabras a cafeterías sobre sus chai lattes, de verdad que me encantaría que la lista fuera mucho más extensa, pero se esfuerzan en hacer bebidas con las que me dan ganas de invocar al maligno. 

Con esto, simplemente comparto mi sabiduría y expertise sobre chai lattes por si hay alguien más frustrado con este tema de importancia monumental para la vida de todos, más que entendible. Porque bastante dura es ya la vida como para pagar casi cinco euros por una leche caliente con canela y encima fingir que te ha gustado.

Y cierro con un tip de supervivencia: si quieres hacerte chai en casa, el mejor, sin duda, es el de Mercadona.

Kim, hay gente que se está muriendo!!

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